importancioso

El hombre era nómada antes que agricultor. Siendo agricultor sabía que había algo detrás de esas montañas. Y se hizo viajero. Y conoció mundo. Y volvió a casa y lo celebraron con cerveza. Y les contó su viaje. Pero un imbécil en la tribu no le creía, e inventó la cámara fotográfica. Este blog está relacionado con el cuento: viajes, comer, beber, emprender, relatos, surf y fotografía. Porque ¿de que te sirve viajar al lugar más bonito del mundo si no tienes una foto para callar la boca a ese imbécil?

Hemos decidido cambiar de banco

2 comentarios


DSC_7477

De vez en cuando hacemos una limpieza en casa y tiramos lo que no utilizamos, lo que no nos sirve o lo que  sabemos que no vamos a utilizar nunca.

A veces toca ropa, otras esas pequeñas cosas que se acumulan en un cajón y crecen y se reproducen, y en otras ocasiones las revistas amontonadas.

No es fácil, pero hay que hacerlo de vez en cuando.

De vez en cuando toca Libros.

Deshacerte de un libro suena duro pero es cuestión de sentido común y decisión.

En realidad no es tan complicado: hay libros buenos y hay libros muy malos. Además hay libros que sabes que no vas a leer en la vida. Los hayas leído antes o no.

Y además hay unas bibliotecas públicas estupendas en las que puedes coger un libro, lo lees y lo devuelves. Ellos se encargan de guardártelo para la siguiente vez que lo quieras leer. Y oros lectores, mientras tanto, lo pasean, lo mueven y lo orean. Todo ventajas.

Lo que si es duro es tirarlos al contenedor del papel, que no es mal sitio, así que nosotros no lo hacemos. Desde hace años.

La última vez nos hemos deshecho de unos 200 libros incluidos best sellers, poesía y novelas.

Primero llamamos a los pocos amig@s y parientes a los que pueden interesar y conseguimos colocar un 10%. Además mantenemos el contacto con los amigos y algunos se quedan encantados.

El 90% van hacia el contenedor de papel, al que no suelen llegar.

Cruzando la calle hay un banco comercial con unas repisas estupendas a la altura de los ojos o del pecho, depende de tu altura. Tradicionalmente los dejábamos allí, con la portada a la vista en pequeñas tandas de unos 20, sin una nota que explicara que cada uno se los puede llevar. Esto aumenta el misterio y la gente que pasa duda si llevárselos, se pregunta que pintan ahí esos libros, mira a ver dónde está la cámara oculta y … acaban llevándoselos.

Cuesta, a pesar de ser un banco que ha “regalado” en los últimos años cientos de miles de cuberterías, vajillas, TVs, edredones, etc … aunque siempre “a cambio de” un depósito, una imposición, una nómina, etc.

Recientemente han ampliado las aceras y en la calle han crecido árboles y bancos, de los pequeños, de los que no regalan cuberterías, esos de sentarse.

Son bancos que inspiran confianza, de madera, que no te piden nada a cambio, que te dan descanso en el duro camino de la ciudad, que te permiten ver pasar a la gente, charlar un rato.

Son bancos generosos que les da igual que seas gordo o flaco, guapa o fea, blanco o negro, simpático o tirando a seco. Simplemente están ahí para ti.

Así que, en un alarde de imaginación hemos decidido cambiar de banco. Ahora los libros los dejamos en los bancos de la calle. Bien expuestos, que se vean bien sus portadas.

Y los peatones, paseantes y curiosos se los llevan mucho antes que en la repisa del banco comercial. La demanda ha aumentado y los libros vuelan.

El domingo por la mañana, la señora de mediana edad se llevaba 100 años de soledad, de García Márquez, encantada mientras su marido balbuceaba no se qué y desconfiaba mirando a los lados. Nos da un poco de vergüenza a veces.

Pero el peatón normal se fía del banco de madera, del banco que le regala un libro sin preguntar nada, sin pedir nada a cambio, con ese misterio de “de dónde habrán salido estos libros?” o si serán para llevar.

Aunque he de reconocer que el banco del que soy cliente desde hace 15 años, Bankinter, es estupendo: transparente, claro y serio (tengo un solo motivo de queja en 15 años). De hecho parece un banco de madera, de los de sentarse.

Un día haremos la prueba y dejaremos los libros en la repisa de Bankinter, a ver cual es la aceptación.

Puedes encontrar al autor en Google+

DSC_7478

DSC_7479

Autor: Felix Zulaica

Otra Dimension en Marketing online. Redes sociales, blogs, emprender, marketing, surf, photo y vida real. No soy gurú de nada!

2 pensamientos en “Hemos decidido cambiar de banco

  1. Me gusta tu banco y ese si que lo tienes las 24 horas!😉

  2. Es un banco social donde puedes hablar con la gente, aunque no sean amigos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s