importancioso

El hombre era nómada antes que agricultor. Siendo agricultor sabía que había algo detrás de esas montañas. Y se hizo viajero. Y conoció mundo. Y volvió a casa y lo celebraron con cerveza. Y les contó su viaje. Pero un imbécil en la tribu no le creía, e inventó la cámara fotográfica. Este blog está relacionado con el cuento: viajes, comer, beber, emprender, relatos, surf y fotografía. Porque ¿de que te sirve viajar al lugar más bonito del mundo si no tienes una foto para callar la boca a ese imbécil?

Surfista nº 5 Jack O’Neill, el tuerto del neopreno

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Jack O'Neill surfista, empresario, hombre de marketing y Aquaman.

Jack O’Neill surfista, empresario, hombre de marketing y Aquaman. Perdió el ojo probando un prototipo de “invento”, la goma elástica que une la tabla al surfista.

Jack O’Neill no era un visionario, simplemente se le enfriaban las pelotas haciendo surf en las heladas aguas de San Francisco, California, y quería estar caliente en el agua.

Hacían de todo para no pasar frío: entraban al agua con jerseys de lana e incluso con un copazo de whiskey para aguantarlo.

Uno de los primeros chalecos de neopreno que manufacturó hace casi 60 años.

Uno de los primeros chalecos de neopreno que manufacturó hace casi 60 años.

Un amigo suyo, Harry Hind, le comentó que
el neopreno, que estaban desarrollando en la Universidad de Berkeley, podía ser un buen material. Y así empezó todo.

Jack nació tierra adentro, en Denver, Colorado, creció en Oregón hasta que  su familia se trasladó en 1949 a San Francisco, California. Allí trabajó vendiendo aluminio para la construcción, vendiendo pescado y claraboyas y extintores. Y en cuanto podía se escapaba a la playa  de Ocean Beach a pegarse un baño y coger olas a pelo.

En 1952 abrió una de las primeras tiendas de surf de California y registró el nombre “Surf Shop”, utilizado en todo el mundo pero del que nunca ha ejercido sus derechos. Allí vendía parafina, tablas de surf de madera de balsa y sus primeros trajes de neopreno para hacer surf.

Resolvió dos aspectos técnicos muy importantes para los trajes de neopreno: que no se rompiera y que fuera fácil de poner y quitar. Lo resolvió pegando una tela de nylon elástica al neopreno y cosiendo las costuras en zig-zag.

También fue uno de los primeros en utilizar foam, en lugar de madera de balsa, para hacer las tablas.

En 1959 se instaló al sur de San Francisco, en Santa Cruz y tiene una de las casas mas envidiables de la zona con una maravillosa cristalera encima del mar y con vistas a la Bahía de Monterey.

Jack O´Neill, desde 1971, lleva un parche en su ojo izquierdo, como los piratas. Fue una de las primeras víctimas del “invento” (surf leash), la cuerda elástica con una tobillera que mantiene la tabla unida al tobillo del surfista. Estaba probando un prototipo de su hijo Pat cuando la tabla le volvió y perdió el ojo.

Siendo un crack del marketing, supo darle la vuelta a esta desgracia y es la mejor imagen de su compañía, O’Neill.

Este anuncio en el Surfer Magazine me encantó cuando lo ví, eran otros tiempos ...

Este anuncio en el Surfer Magazine me encantó cuando lo ví, eran otros tiempos …

Los nombres que ponía a sus trajes se siguen manteniendo: spring suit, long John, short John, … (mi primer traje fue un long John que me regaló mi padrino y que compré en la Barland Surfboards, en Bayona, Gracias Jack!).

En 2010 es la marca de trajes de surf que mas vende en todo el mundo con una cuota de mercado del 60% y presencia en 67 países.

Ha patrocinado a surfistas como Shaun Tomson, Rochelle Ballard, Martin Potter, Jordy Smith, John John Florence o Indar Unanue.

Puso en marcha el programa O’Neill’s Sea Odissey en 1969 para inculcar a los estudiantes de California la importancia de la relación del mar con el entorno. Son clases en su Catamarán de mas de 20 metros, en el que el mismo recibe a los estudiantes cuando puede.

También trabaja activamente para salvar al tiburón blanco de su extinción.

Es muy consciente de lo bien que sienta el mar y lo importante que puede ser para mejorar la vida de las personas, los poderes curativos del mar: “Cuando estás jodido, te pegas un baño, coges unas olas o navegas un rato y todo vuelve a ser estupendo!”

A continuación su biografía en la página oficial, en inglés, en oneill.com

The official about Jack O’Neill

Before “eco” and “waterman” and the “surf industry”, there was Jack O’Neill. Businessman, pioneer, innovator, and entrepreneur are all fitting

Jack O'Neill en su casa sobre los acantilados en la Bahía de Monterey, California. Cuando menos ... envidiable!

Jack O’Neill en su casa sobre los acantilados en la Bahía de Monterey, California. Cuando menos … envidiable!

descriptions of the man who invented the surfing wetsuit, but they’re not words he uses to describe himself. No, Jack O’Neill is mostly a surfer.

Born in Denver, Colorado on March 17, 1923, Jack grew up on the west coast of the United States. First in Portland, Oregon, then in Southern California, before eventually settling down a little further north up the coast in San Francisco. Being a Northern California surfer in the ‘50s was rough. Aside from the rugged coastline and the general “surfers-are-punks-and-derelicts” stigma of the time, the Pacific Ocean water around San Francisco and Santa Cruz is bone chilling year round. Surfers were a small group in the early 1950’s—only the hard-core and thick-skinned. And if you did surf, it was for a very short time before hypothermia set in.

Jack was a surfer, and he wanted to surf longer. That desire spurred Jack, a window and skylight salesman during the time, to begin playing with the first wetsuit materials to create a barrier between the body and the ocean. The backbone of his prototypes was science—physics and the K factor of insulation played roles in developing those first suits built of unicellular foam material that Jack bought at a surplus store. Jack was the first to do it, and quickly became known as the pioneer of the wetsuit. The invention was monumental: it made it possible for surfing to truly be a year-round activity in cold water areas, and welcomed a new mass of people who previously didn’t surf. Those first suits led to more surfers, more fans, and the eventual acceptance of surfing in pop culture. O’Neill’s wetsuits and Jack’s simple desire to surf longer changed the face of surfing.

To sell his new invention, Jack opened surfing’s first surf shop in San Francisco in 1952. The shop and the wetsuits were a project of passion at a time when everyone thought Jack would just sell to five or ten of his surfing friends on the beach, and then be out of business. That didn’t matter to Jack: he was a surfer, running

Con mi estupendo neopreno Psycho II de O'Neill en Mundaka.

Con mi estupendo neopreno Psycho II de O’Neill en Mundaka.

a surf shop, getting to surf every day, and constantly testing wetsuit designs. Surfing was a part of the job, and that was happiness.

Seven years after opening his doors on the Great Highway Jack relocated about ninety miles south to the budding surf community of Santa Cruz.  A

Otro anuncio de 1969 con el Long John y el Short John.

Otro anuncio de 1969 con el Long John y el Short John.

formula of consistent surf breaks and cold water made the town the quintessential proving grounds for wetsuits. Surfing was a whole new thing, and Jack’s shop was at the center of it. O’Neill became synonymous with surfing.

With the backbone of a great brand in place, O’Neill and his team went on to develop better, more effective wetsuits, plus modern surfing staples like the wetsuit boot, surf leash and board bag. As O’Neill the brand grew, fun was at the forefront for Jack with surfing being a way to spend the day. “It’s been my whole life, surfing.”

Beginning in the mid 1980’s, Jack began efforts to raise environmental and ocean awareness, building on the principle that the ocean is our life and the heart of surfing, and it is therefore every surfer’s responsibility to do what he can to protect it. He would take kids from every walk of life out on the ocean to teach them about waves and tides, fish and plankton. In 1996, Jack founded the highly celebrated O’Neill Sea Odyssey, an environmental program that educates children about the importance of looking after the ocean.

Accolades have piled up over the years for Jack. For his contributions to surfing—environmentally and culturally—he was inducted into the International Surfing Hall of Fame in 1991, the Huntington Beach Surfing Walk of Fame in 1998, and earned the 2000 SIMA Waterman of the Year award. The list of accolades goes on.

Jack still resides in Santa Cruz with his family, holding court at his iconic cliff house, enjoying the ocean and all that his brand has done for it.

El SuperSuit, el trajé inchable, lo inventó en 1970, antes de perder el ojo como se puede ver en la foto.

El SuperSuit, el trajé inchable, lo inventó en 1970, antes de perder el ojo como se puede ver en la foto.

Autor: Felix Zulaica

Otra Dimension en Marketing online. Redes sociales, blogs, emprender, marketing, surf, photo y vida real. No soy gurú de nada!

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